Deja que un equipo de Agentes de IA Legales haga lo que mejor sabe hacer: recuperar tu dinero. 24/7, sin descanso ni días de vacaciones. Un solo objetivo.
Cada crédito termina en efectivo recuperado o en deducción de ISR. Nunca en cero.
Si cobramos, se acredita a la contingencia. Si no se cobra, es el precio del expediente con el que deduces.
Sin igualas, sin cobros por etapa procesal, sin sorpresas. Los despachos tradicionales suelen cobrar 25–35% más arranque.
Cuando una cuenta se vuelve incobrable pierdes el capital. Y si no la llevas hasta donde la ley exige, también pierdes el derecho a deducirla. La mayoría de las empresas la castiga en el balance y ahí se queda — después de haber pagado ISR sobre dinero que nunca entró. Debbie convierte esa cartera muerta en capital recuperado o en un escudo fiscal. Nunca en cero.
Imagina un crédito vencido de $400,000 MXN. Tu anticipo único es 3.5% = $14,000. A partir de ahí, solo hay dos finales — y en los dos sales ganando:
El 78% de un dinero que dabas por perdido — sin pagar igualas ni etapas.
Convertiste $14,000 en ~$120,000 de impuestos que ya no pagas. Más de 8 a 1.
Cifras ilustrativas. Los gastos de juzgado (actuario, edictos, avalúos) se presupuestan por escrito y con tope antes de dar cualquier paso — tú los apruebas. El ahorro fiscal depende de tu situación (requiere utilidad fiscal) y se coordina con tu contador o fiscalista.
8 de cada 10 despachos de cobranza no publican tarifas. Nosotros las ponemos por delante — porque cuando el proceso es 95% agéntico, los números aguantan la luz.
*Rangos de mercado según estudio propio (jul 2026) sobre despachos del registro REDECO de CONDUSEF y entrevistas directas. Cada cartera recibe una propuesta formal tras el diagnóstico gratuito.
Con NDA firmado. Debbie lee tus cuentas vencidas, valida el título que las respalda (pagaré, factura, contrato) y calcula cuánto es cobrable y cuánto deducible.
Por cada crédito, Debbie propone: cobrar (cuando hay con qué) o documentar para deducir (cuando no). Tú apruebas. Ningún convenio con quita se firma sin ti.
Redacta y presenta demandas ejecutivas mercantiles, notifica, da seguimiento y te reporta en tiempo real — el trabajo que un despacho por horas no puede escalar.
El efectivo recuperado va a tu cuenta. Lo incobrable se te entrega como Expediente de Incobrabilidad: la evidencia que el SAT exige, lista para tu contador.
Para deducir un incobrable mayor a 30,000 UDIs (~$265,000 MXN) ya no basta con demandar: necesitas una resolución definitiva que acredite que agotaste el cobro (la Suprema Corte lo confirmó en 2023). Producir esa evidencia es caro y lento cuenta por cuenta — Debbie lo industrializa.
No. Deducir es un acto fiscal, no un perdón de deuda: el deudor te sigue debiendo. Si más adelante paga, simplemente acumulas lo recuperado como ingreso — te quedaste con el dinero y solo devuelves el beneficio fiscal proporcional.
No. Operamos bajo tu mandato: tú sigues siendo el titular del crédito — y por eso conservas tanto el derecho a cobrar como el derecho a deducir. Vender la cartera con descuento te haría perder ambos.
Sí. La deducción de créditos incobrables está en el artículo 27, fracción XV de la Ley del ISR. Lo que Debbie aporta es producir, a escala y con rigor procesal, la evidencia que esa ley exige.
Debbie responde por el expediente: si le falta una pieza procesal, la reponemos sin costo. El tratamiento fiscal final se coordina con tu contador o fiscalista — por eso el diagnóstico es personalizado y no prometemos ahorros genéricos.
No. Tú decides qué cuentas entran, la cobranza se hace dentro del marco legal — sin intimidación, sin aparentar documentos judiciales que no existen — y todo contacto queda registrado. Tu relación comercial es tuya; nosotros cuidamos que siga siéndolo.
Súbenos tu cartera y te decimos —gratis y con números— cuánto puedes recuperar en efectivo y cuánto en deducción de ISR. Con presupuesto de gastos por escrito. Sin compromiso.